El Poder Ejecutivo uruguayo envió al Parlamento un proyecto de ley para otorgar una pensión graciable al exfutbolista Julio Montero Castillo, de 82 años, padre del también destacado jugador Paolo Montero. La iniciativa reabre el debate sobre la conveniencia y justificación de este tipo de reconocimientos económicos, que en el pasado generaron controversia cuando se discutieron beneficios similares para otros deportistas.
La pensión solicitada para Montero Castillo, ganador de la Copa Libertadores e Intercontinental con Nacional en 1971 y campeón sudamericano con Uruguay en 1967, equivale a 27.456 pesos uruguayos mensuales, unos 330.000 pesos al año. El proyecto fue elaborado tras un pronunciamiento favorable y unánime de la Comisión Permanente para el Tratamiento de las Pensiones Graciables, que depende del Ministerio de Educación y Cultura.
Las pensiones graciables son un beneficio que otorga el Poder Legislativo a ciudadanos destacados en arte, cultura, deportes o ciencias, así como a sus familiares directos, siempre que se encuentren en situación de notoria necesidad económica. La Constitución de 1830 ya establecía esta competencia para la Asamblea General, y la redacción se mantiene en la actual Carta Magna. La aprobación requiere mayoría absoluta de la Cámara y se realiza mediante voto secreto.
El proceso para conceder una pensión graciable incluye la presentación de una solicitud ante el Ministerio de Educación y Cultura, que debe acreditar tanto los méritos como la situación económica. La comisión creada en 2006 tiene 90 días para emitir un dictamen, que no es vinculante para el Poder Ejecutivo. Si el gobierno decide avanzar, envía un proyecto de ley nominativo al Parlamento, que debe ser aprobado por ambas cámaras.
El número de pensiones graciables ha disminuido notablemente en las últimas décadas. Según datos del Banco de Previsión Social (BPS), en el año 2000 se pagaban 399 pensiones mensuales, mientras que hoy son poco más de 160. La caída es del 60% respecto a comienzos de los años 2000, debido a que las bajas por fallecimiento superan a las nuevas incorporaciones. El desembolso anual del Estado en 2025 fue de 63.288.000 pesos, algo más de 1,5 millones de dólares.
El monto mensual promedio de las pensiones graciables era de 31.348 pesos en 2024, según un estudio del BPS. Este promedio supera el mínimo de cuatro BPC porque algunas leyes históricas establecieron montos superiores y los reajustes acumulados generaron diferencias. Las pensiones se financian con cargo a Rentas Generales, no con los aportes del sistema jubilatorio, y el BPS actúa como administrador y pagador.
Contexto y por qué importa
La discusión sobre la pensión para Montero Castillo se da en un momento en que el Estado uruguayo busca racionalizar estos beneficios, que han sido objeto de críticas por su discrecionalidad. El caso recuerda a la polémica generada en 2004, cuando se concedieron pensiones a deportistas olímpicos, y a la solicitud para el exjugador Antonio Alzamendi, que llevó a algunos legisladores a plantear que los clubes beneficiados deberían asumir la responsabilidad. Para los lectores de Uruguay, este tema es relevante porque involucra el uso de fondos públicos y el equilibrio entre reconocimiento y necesidad económica. En Venezuela, donde también existen figuras similares, el debate puede servir para reflexionar sobre la transparencia en la asignación de beneficios estatales.
Fuente original: www.elpais.com.uy (publicado el 3 de agosto de 2026)