La empresa Frigorífico Casa Blanca (Fricasa) informó a su plantilla que pondrá la planta a la venta como unidad completa desde el 1 de noviembre. La comunicación se produjo después de que no llegaran a buen puerto las conversaciones con un grupo inversor de Brasil para adquirir el boleto de reserva que habilitaba la compraventa. El dato fue divulgado por Nelson Medina, titular de la Asociación Laboral de Obreros y Empleados de Fricasa (Aloef), gremio afiliado a la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (Foica).
De acuerdo con la versión de Medina recogida por el diario El País, el inversor brasileño —cuyo nombre no fue revelado y que no pertenece a Marfrig ni a Minerva— había sostenido encuentros con jerarquías del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). Esas gestiones no alcanzaron para cerrar la operación con Fricasa. La compañía evitó pronunciarse públicamente, y el presidente de la Cámara de Industrias Frigoríficas, Eduardo Urgal, tampoco respondió a las consultas periodísticas.
En los próximos días, la dirigencia sindical y el directorio de Fricasa volverán a reunirse para evaluar una prórroga del seguro de desempleo. Ese beneficio rige desde marzo de este año y tiene fecha de finalización el 31 de octubre. La cobertura había comenzado en febrero del año anterior con poco más de 320 personas sobre una nómina de 420; hacia diciembre de 2025 la cifra había bajado a 180, hasta que en marzo pasado se incorporó a la totalidad del personal.
Un pedido de informes del MEF basado en registros del Banco de Previsión Social (BPS) indica que entre enero y junio de 2026 se pagaron $ 72.605.618 en subsidios por desempleo, de los cuales $ 43.136.861 se destinaron al régimen especial. La planta sanducera no faena animales desde el año pasado como consecuencia de una deuda de US$ 25,5 millones contraída con el escritorio del fallecido Gustavo Basso, quien fuera cofundador de Conexión Ganadera.
Qué cambia o a quién afecta
El impacto más directo recae sobre los 420 trabajadores de Fricasa, que dependen hoy del seguro de desempleo. Si la prórroga no se concreta antes de fin de mes, esas familias quedarían sin esa cobertura mientras se define el futuro de la planta. La venta en bloque, en tanto, abre la puerta a un comprador único, pero no garantiza la reapertura ni la conservación de todos los puestos. La incertidumbre se extiende a los proveedores y a la cadena de faena local.
El caso Fricasa no es aislado. El frigorífico Bamidal, en Paso de los Toros (Tacuarembó), también fue propiedad de Basso y pasó a manos de un inversor brasileño en agosto por US$ 2,1 millones. Según el presidente de la Foica, Martín Cardozo, la planta retomará la faena la semana próxima con unos 80 operarios de los 120 que habían quedado afectados. Esa reactivación parcial muestra que las ventas pueden habilitar la continuidad, aunque con plantillas más chicas.
En el plano político, el diputado colorado Horacio de Brum cuestionó en la Cámara de Representantes que FrigoSalto no haya enviado al Parlamento un proyecto para amparar a 250 trabajadores con seguro de desempleo, y afirmó que la solicitud quedó archivada en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). El nacionalista Álvaro Rodríguez alertó por la garrapata en el ganado y la posibilidad de que se suspendan tareas en plantas frigoríficas. Ambos planteos presionan por respuestas institucionales.
Hacia adelante, la agenda inmediata incluye la reunión por la extensión del seguro en Fricasa y la definición de la venta desde el 1 de noviembre. El 5 de noviembre está prevista una audiencia en el MTSS por el Frigorífico Tacuarembó, de MBRF, que negocia elevar el ritmo de faena a 120 cabezas por hora. A su vez, trabajadores de plantas de Minerva en Durazno y Canelones hicieron un paro de 24 horas y denunciaron “persecución sindical”, lo que suma un conflicto laboral abierto en el sector.
Fuentes consultadas
- Fuente original: www.elpais.com.uy (publicado el 27 de octubre de 2026)