Un elefante marino del sur permanece desde hace días en la playa de Pocitos, en Montevideo, bajo la supervisión de especialistas y con un cerco perimetral para garantizar su descanso. El animal, que puede alcanzar entre dos y tres toneladas de peso y superar los cuatro metros de longitud, llegó a la costa uruguaya en el marco de su período de apareamiento y cambio de pelaje, una etapa en la que busca sitios tranquilos para descansar.
Según informó la Intendencia de Montevideo, el ejemplar podría permanecer en la playa varios días, incluso hasta una semana, antes de regresar al agua por sus propios medios. Por ello, se colocó un cerco perimetral a unos diez metros de distancia, que no es permanente, ya que el animal puede desplazarse por distintos sectores de la playa.
Las autoridades pidieron a quienes se acerquen al lugar que no intenten tocarlo, alimentarlo ni arrojarle agua, y que mantengan a las mascotas alejadas. También recomendaron no intentar devolver al animal al mar, ya que su permanencia en la arena es una conducta natural durante sus períodos de descanso y no implica necesariamente que esté en peligro.
El elefante marino del sur no habita de manera permanente en las costas uruguayas, pero cada año algunos ejemplares llegan al país, principalmente a la isla de Lobos y las islas ubicadas frente a Cabo Polonio. Su presencia coincide con el inicio del período de apareamiento, una etapa en la que también atraviesan el cambio de pelaje.
La Intendencia recordó que se trata de un animal silvestre de gran tamaño que puede reaccionar si se siente amenazado, aunque sus movimientos en tierra son más lentos que en el agua. Por ahora, el visitante de Pocitos continúa allí, descansando bajo la mirada de quienes se acercan a observarlo y con el monitoreo de los especialistas, a la espera de que sea él mismo quien decida cuándo regresar al mar.
Contexto y por qué importa
La presencia de un elefante marino en una playa urbana como Pocitos es un hecho inusual que atrae la atención de vecinos y turistas, pero también plantea desafíos para la convivencia entre fauna silvestre y espacios públicos. En Uruguay, estos animales suelen aparecer en zonas más remotas, como la isla de Lobos o Cabo Polonio, por lo que su llegada a Montevideo genera un interés especial. Para los lectores de Venezuela y Uruguay, este caso subraya la importancia de respetar los protocolos de seguridad y conservación cuando la fauna silvestre se acerca a áreas urbanas, evitando intervenciones que puedan poner en riesgo tanto al animal como a las personas.
Fuente original: www.carasycaretas.com.uy (publicado el 14 de agosto de 2026)