Con una convocatoria que reunió a referentes de organizaciones rurales y a representantes de distintos niveles de gobierno, Canelones fue escenario de una jornada dedicada a las mujeres que trabajan en el agro. La actividad contó con la presencia de la Intendencia canaria, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), según se desprende de la información difundida por la propia comuna.
La intendenta Yamandú Legnani subrayó que la administración departamental impulsa acciones para que la labor de estas trabajadoras gane visibilidad, mencionando como ejemplo la Fiesta de la Chacra y otros espacios de encuentro. Sin embargo, aclaró que ese objetivo no depende solo de la voluntad oficial: requiere que las propias mujeres se organicen y sostengan su esfuerzo. En sus palabras, si no existiera un colectivo numeroso de mujeres trabajando y dando a conocer lo que hacen, el respaldo institucional perdería sentido.
Claudia Sánchez, directora de Desarrollo Rural, calificó la instancia como una ocasión para el disfrute y el encuentro, pero sin perder su carácter reivindicativo. Remarcó que las mujeres del medio rural arrastran dificultades particulares y que su agenda incluye temas como la participación, el acceso a la salud, las tareas de cuidado y la relación con el ambiente.
El ministro interino de Ganadería, Agricultura y Pesca, Matías Carámbula, vinculó el reconocimiento de este sector con la calidad democrática de la sociedad. Sostuvo que una comunidad se vuelve más democrática cuando las mujeres rurales son valoradas tanto en el ámbito político como en la vida diaria, y trajo a colación la trayectoria de quienes vienen luchando por ese objetivo desde hace años.
Norma Carugno, en nombre de las Mujeres Rurales, hizo un repaso de los avances alcanzados y contrastó la situación actual con la de hace una década. Recordó que once años atrás resultaba impensable contar con un día libre establecido por ley, y que incluso en ocasiones sociales o escolares las mujeres debían ocuparse de preparar alimentos o materiales. Según su testimonio, la jornada festiva solía combinarse con trabajo adicional.
El marco internacional también estuvo presente. La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó 2026 como Año Internacional de la Mujer Agricultora, con el propósito de resaltar y reforzar el rol femenino en la producción agrícola y facilitar su acceso a insumos, tecnología, formación y mercados, además de su intervención en las decisiones del sector. La FAO y otras agencias de la ONU acompañan estas iniciativas para reducir las brechas de género en los sistemas agroalimentarios y aumentar la capacidad de respuesta de las mujeres rurales.
La fecha conmemorativa tiene su origen en una resolución de la Asamblea General de la ONU del 18 de diciembre de 2007, y su primera celebración se llevó a cabo el 15 de octubre de 2008.
Qué cambia o a quién afecta
El impacto más inmediato recae sobre las mujeres que desarrollan tareas agrícolas en Canelones y en el resto del país, así como sobre las organizaciones que las nuclean, como la Mesa de Mujeres Rurales Canarias. Para ellas, el respaldo expresado por autoridades locales y nacionales puede significar un mayor acceso a espacios de decisión y a programas de apoyo, aunque la información disponible no precisa compromisos presupuestales ni medidas concretas. La presencia del MGAP y del INIA en la actividad sugiere que la coordinación entre organismos es parte de la estrategia para atender las demandas del sector.
Los antecedentes institucionales permiten entender el contexto de este tipo de encuentros. La conmemoración internacional existe desde 2008, y la declaración de 2026 como Año Internacional de la Mujer Agricultora añade un marco de referencia para que los gobiernos orienten políticas hacia las mujeres del campo. Esos instrumentos promueven el acceso a recursos productivos, tecnología, capacitación y mercados, y buscan fortalecer la participación femenina en la toma de decisiones dentro de los sistemas agroalimentarios.
Hacia adelante, cabe esperar que las instancias de participación ya mencionadas, como la Fiesta de la Chacra, sigan operando como plataformas de visibilización. También será clave observar si las preocupaciones planteadas en materia de salud, cuidados y ambiente encuentran respuestas efectivas en la agenda pública. El texto no detalla plazos ni nuevas medidas, por lo que cualquier avance dependerá de futuras comunicaciones oficiales.
Fuentes consultadas
- Fuente original: www.carasycaretas.com.uy (publicado el 18 de octubre de 2026)