El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT) y la Intendencia de Montevideo (IMM) impulsan un plan para recuperar y repoblar Ciudad Vieja. El MVOT proyecta que en menos de diez años se sumen mil familias al barrio histórico, utilizando ocho propiedades públicas. La comuna, por su parte, revisa el Plan Especial que se implementó en 2003 durante la gestión de Mariano Arana y aplica exoneraciones fiscales para viviendas y comercios, medida que según la IMM quintuplica la cantidad de proyectos presentados por año.
El director del Instituto de Estudios Territoriales y Urbanos de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU), Lucio de Souza, reconoce que no abundan los casos de éxito en este tipo de intervenciones, pero sostiene que existen experiencias positivas que deben analizarse. “En general no nos damos cuenta de los éxitos porque no somos capaces de percibirlos en el tiempo que lleva su desarrollo”, señala. Entre esos logros menciona la transformación del Mercado Agrícola de Montevideo (MAM) y su entorno, que considera un “éxito urbano”.
El MAM se reinauguró en 2013 tras ocho años de obras y una inversión de 11 millones de dólares. El proceso comenzó en la administración de Ricardo Ehrlich y concluyó en la de Ana Olivera. De Souza subraya que el proyecto excedió la intervención puntual en el mercado: el Plan Goes abarcó una escala similar a la de Ciudad Vieja, con demolición de edificaciones vetustas y entrega de terrenos a cooperativas. Otra obra emblemática fue la recuperación de la antigua Fábrica de Alpargatas, frente al mercado, donde se construyeron viviendas mediante el proyecto público-privado Altos del Libertador. Además, la vieja Terminal de Goes se transformó en centro cultural y se acondicionó la plaza.
Alberto Leira, presidente de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU), coincide en destacar el caso del MAM y los barrios aledaños. “Fue como una operación estrella. Se recuperó el mercado y eso recuperó la zona”, afirma. Recuerda que antes había partes “vedadas” donde durante décadas operó la banda criminal Los Tumanes, lo que alejaba a la gente. Leira también apunta a Barrio Sur como otro ejemplo de recuperación de un barrio que estaba semiabandonado, gracias al rol de las cooperativas. El Plan de Ordenación y Recuperación Urbana de Barrio Sur se aprobó en 2003, durante la segunda gestión de Arana. Con esos lineamientos y el interés privado surgieron desarrollos como Estrellas del Sur, frente al Cementerio Central, terminado en 2018, con dos torres de 12 y 24 pisos y un edificio menor. Como contrapartida, la Intendencia exigió el arreglo de la Plaza Zitarrosa.
Otro factor de cambio urbano en la última década fue la Ley de Vivienda Promovida de 2011. El MVOT y la IMM delimitaron zonas para impulsar la construcción de apartamentos, con el objetivo de repoblar barrios con servicios que perdían habitantes. De Souza destaca que Palermo, Barrio Sur y Cordón se transformaron gracias a proyectos amparados en esa ley, aunque aclara que no constituye planificación como el Plan Goes, sino una “herramienta un poco más simple”. La Blanqueada es otro barrio beneficiado, según los desarrolladores. El atractivo urbano radica en su cercanía a áreas centrales, buena calidad urbana y “tejido blando”, es decir, manzanas con edificaciones fáciles de demoler y sustituir, como casas de uno o dos pisos con jardines.
Ciudad Vieja aún está lejos de la población que tuvo, pero creció levemente en el último censo. De Souza menciona intervenciones exitosas en la zona del Teatro Solís, la Torre Ejecutiva y su ampliación, la sede de la CAF, Cinemateca y algunos bares. Esa área estaba explícitamente delimitada en el Plan Especial de 2003, por lo que su desarrollo no fue casual. Leira, por su parte, resalta la política de la Intendencia de adquirir padrones y entregarlos a cooperativas de vivienda para que construyan allí.
Qué cambia o a quién afecta
La meta de sumar mil familias a Ciudad Vieja en una década implica una presión concreta sobre el mercado de alquiler y compraventa de viviendas en el barrio histórico. Los actuales residentes, muchos de ellos inquilinos de larga data, podrían enfrentar cambios en las condiciones de arrendamiento si la demanda se incrementa. Asimismo, los propietarios de inmuebles deteriorados verían una oportunidad para rehabilitar o vender, pero también el riesgo de que la especulación eleve los precios y expulse a sectores de menores ingresos. Las ocho propiedades públicas identificadas por el MVOT son el punto de partida para construir viviendas, pero aún no se detalló si serán para alquiler social, cooperativas o venta.
El antecedente del Plan Goes y la Ley de Vivienda Promovida muestra que las intervenciones urbanas exitosas requieren plazos largos y articulación entre el Estado y los privados. En el caso del MAM, el proceso tomó ocho años y una inversión millonaria, con un plan de escala similar al que ahora se pretende para Ciudad Vieja. La revisión del Plan Especial de 2003 por parte de la IMM es una señal de continuidad institucional, pero también un recordatorio de que los instrumentos de ordenamiento deben actualizarse para responder a dinámicas demográficas y económicas cambiantes. La experiencia de Barrio Sur, con el Plan de Ordenación de 2003 y desarrollos como Estrellas del Sur, sugiere que la combinación de incentivos fiscales, cooperativas y exigencias de contrapartidas urbanas puede dar resultados, aunque lentos.
Hacia adelante, los pasos esperables incluyen la aprobación de la revisión del Plan Especial, la definición del destino de las ocho propiedades públicas y la implementación efectiva de las exoneraciones fiscales. El MVOT deberá coordinar con la IMM y con los privados para que los proyectos se concreten en el plazo previsto. También será clave monitorear si las mil familias adicionales se traducen en una revitalización integral del barrio o si, por el contrario, generan tensiones en servicios e infraestructura. La evidencia de censos anteriores muestra que Ciudad Vieja creció levemente, lo que indica que revertir décadas de pérdida de población no será inmediato. Los especialistas consultados coinciden en que los éxitos urbanos no se perciben en el corto plazo, por lo que la evaluación de este plan requerirá paciencia y seguimiento técnico.
Fuentes consultadas
- Fuente original: www.elpais.com.uy (publicado el 22 de septiembre de 2026)