La presidenta de la Cámara Inmobiliaria de La Guaira, María Teresa Brito, sostuvo que el mercado de compraventa y arrendamiento de inmuebles en esa entidad pasa por una coyuntura difícil luego del doble terremoto que golpeó a la región. La representante gremial describió un incremento que calificó de desmedido en los precios tanto de venta como de alquiler de viviendas.
De acuerdo con su explicación, ese comportamiento responde a que los propietarios intentan captar los recursos que provienen de los créditos que otorga el Estado. La oferta de inmuebles disponibles en la entidad se habría reducido hasta en un 60%, lo que disminuye las alternativas para quienes desean adquirir o alquilar una vivienda en la zona.
En una entrevista con Unión Radio, Brito afirmó que el subsidio movilizó al mercado inmobiliario hacia la búsqueda de propiedades de hasta 100 mil dólares y que los precios subieron de manera considerable, incluso dentro del propio estado afectado. La demanda, según su relato, se concentra en inmuebles dentro de ese rango de precio.
Sobre los trámites de subsidios y créditos estatales para reubicar a las familias damnificadas, la vocera mencionó que algunos vendedores piden adelantos de dinero. Consideró excesivo exigir un 10% de reserva a personas que perdieron sus propiedades, sus comercios y sus fuentes inmediatas de ingresos.
Frente a ese panorama, la presidenta de la Cámara Inmobiliaria llamó a los propietarios a ajustarse a la dinámica actual de oferta y demanda y a aceptar la venta mediante la figura del crédito que entregan instituciones gubernamentales. En cuanto a la recuperación de infraestructuras con daños moderados, Brito resaltó que el “Plan Venezuela Renace” ha mostrado celeridad en la entrega de créditos a juntas de condominio para reparar fachadas y ejecutar trabajos de mampostería en inmuebles catalogados con “etiqueta amarilla”.
Qué cambia o a quién afecta
El primer grupo afectado son las familias damnificadas que necesitan reubicarse. Con menos inmuebles en el mercado y precios más altos, encuentran menos opciones dentro del estado y deben competir por propiedades cuyo costo puede llegar a 100 mil dólares. La solicitud de un adelanto del 10% por parte de algunos vendedores complica aún más su situación, pues perdieron bienes y no disponen de liquidez inmediata.
El sector inmobiliario local también resiente el efecto. Los propietarios que buscan vender o alquilar se enfrentan a una demanda condicionada por los subsidios estatales, lo que puede alimentar expectativas de precios elevados y, al mismo tiempo, dificultar el cierre de operaciones cuando los compradores dependen de créditos gubernamentales. La reducción de la oferta en hasta 60% limita la actividad de las inmobiliarias y los agentes que trabajan en la región.
En el plano institucional, la Cámara Inmobiliaria de La Guaira actúa como vocera del sector y ha planteado que los propietarios se adapten a la dinámica de oferta y demanda y acepten la venta mediante créditos de instituciones gubernamentales. Hacia adelante, se espera que continúen los trámites de subsidios y créditos y que el “Plan Venezuela Renace” avance en la entrega de recursos a juntas de condominio para reparaciones en inmuebles con “etiqueta amarilla”. La evolución de estas gestiones determinará si la presión sobre los precios se modera o se mantiene.
Fuentes consultadas
- Fuente original: primicia.com.ve (publicado el 22 de septiembre de 2026)