El sindicato de trabajadores de la cervecería Pilsen decidió no reintegrarse a la planta de Montevideo y comenzará a tomar medidas en la logística a nivel nacional, en reclamo de información sobre la situación de la empresa. Así lo informó Bruno Pastorino, presidente del sindicato, quien señaló que la medida se mantendrá hasta obtener respuestas claras sobre el futuro de las operaciones.
Pastorino explicó que el retorno a la actividad no está condicionado a que todo vuelva a la normalidad, sino a que la empresa brinde información sobre los cambios que podrían afectar el negocio. “Nosotros no estamos pidiendo que vuelva todo a la normalidad, no estamos pidiendo eso para el retorno a las actividades, al contrario puede ser una de las consecuencias que cambie algo en el negocio de la fábrica, lo que nosotros estamos exigiendo para que se levanten las medidas es información”, afirmó.
Comunicado de FNC
Por su parte, la empresa Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) emitió un comunicado este jueves en el que informó que en junio inició una revisión general de todas sus operaciones en Uruguay, incluyendo las plantas de Minas y Montevideo, así como la cadena de comercialización y distribución. La firma atribuyó esta decisión a una significativa pérdida de competitividad en los últimos años, que ha generado un gran impacto en el negocio.
En el comunicado, FNC anunció el envío al seguro de paro de los trabajadores de la planta de Minas en julio y la apertura de mesas de negociación tripartitas con el objetivo de encontrar soluciones que aseguren la viabilidad de la industria nacional a largo plazo. La empresa afirmó que dichos espacios de negociación continúan abiertos, con intercambios y reuniones periódicas, y que solicitó una extensión del seguro de paro para los colaboradores de Minas por un mes más mientras continúan las conversaciones.
En cuanto a la planta de Montevideo, FNC indicó que, tras la parada anual durante julio, se retomará la producción el sábado 1° de agosto, como estaba previsto. La empresa reiteró que ha alertado en reiteradas oportunidades sobre la pérdida de competitividad, debido a costos de producción significativamente más elevados que en otros países de la región y una alta carga tributaria, lo que sitúa a la producción nacional en una clara desventaja competitiva.
La situación laboral en el sector cervecero uruguayo refleja un contexto de tensiones entre la empresa y los trabajadores, en un marco de ajustes que afectan el empleo y la producción. Las negociaciones continúan abiertas, y se espera que las partes alcancen acuerdos que permitan preservar las fuentes de trabajo y la sostenibilidad de la industria.
Fuente original: www.carasycaretas.com.uy