Este viernes 25 de setiembre, la Marcha por la Diversidad recorrió el centro de Montevideo con una consigna central: «Vivir con dignidad, existir con orgullo». La frase rindió homenaje al actor, humorista y artista drag Luis Magallanes, conocido como «Dulce Polly», quien falleció en enero de este año. La actividad comenzó a las 18:00 en la plaza Cagancha y la movilización arrancó una hora después, con un trayecto que abarcó las avenidas Rondeau, Libertador y De las Leyes, y concluyó en la plaza 1° de Mayo, donde se dio lectura a una proclama.
La Coordinadora, agrupación convocante, sostuvo que los derechos conquistados no están garantizados y cuestionó que las respuestas institucionales lleguen tarde o se limiten a declaraciones cuando ciertas situaciones cobran visibilidad. En un mensaje difundido en redes, la organización expresó que un año más deben exigir que no se atente contra sus vidas y que estas importan. Romina, integrante de la Coordinadora, explicó a Telenoche (Canal 4) que la consigna de esta edición apuntó a las condiciones de vida y a las brechas que persisten. Señaló que buscan dejar de sobrevivir y denunciar desigualdades estructurales en el ámbito laboral, sanitario y educativo. Añadió que estas problemáticas no son exclusivas de la comunidad LGBT, sino que afectan al conjunto del país.
El intendente de Montevideo, Mario Bergara, acompañó la movilización y declaró a Subrayado (Canal 10) que se trata de una causa de derechos humanos. Destacó que la comuna ha sido pionera en políticas de diversidad y derechos humanos, y que impulsa este tipo de manifestaciones desde hace tiempo. Consultado sobre lo que falta para garantizar esos derechos, respondió: «Seguir avanzando». Comparó la situación actual con la de hace tres décadas y afirmó que los avances son evidentes, aunque reconoció que resta mucho por hacer y que quizá nunca se alcance un punto óptimo. Sobre la ley de inclusión laboral de personas trans, indicó que no contaba con datos concretos, pero precisó que la normativa se aplica en los llamados de ingreso y que los cupos son obligatorios. Aclaró que la efectividad del cupo depende de la cantidad de postulantes y de sus perfiles laborales, y aseguró que la Intendencia no ejerce discriminación negativa.
Andrea Obregón, activista que participó de la primera Marcha por la Diversidad, dialogó con Teledoce (Canal 12) y reflexionó sobre la evolución de la convocatoria en tres décadas. Recordó que en los inicios eran pocas personas las que marchaban por la calle y muchas más las que observaban desde la vereda, y que hoy la escena es distinta, con gente celebrando y comercios abiertos. También señaló que la actividad dejó de ser percibida como un espectáculo para convertirse en una marcha de toda la comunidad que integra la sociedad.
La Intendencia de Montevideo informó sobre las restricciones de tránsito asociadas a la actividad. Desde las 22:00 del jueves quedó prohibido estacionar y circular en la circunvalación de la plaza Cagancha, medida que se extendió hasta las 20:00 del viernes por la presencia de camiones. A las 17:30 se cortó 18 de Julio a la altura de plaza Cagancha y a las 19:00 se interrumpió la circulación en todo el recorrido. El transporte colectivo operó con desvíos desde las 18:00 del viernes hasta las 2:00 del sábado 26. El itinerario previsto unió plaza Cagancha, avenida Rondeau, avenida Libertador, avenida De las Leyes y plaza 1° de Mayo.
Qué cambia o a quién afecta
La edición de este año coloca en el centro del debate las condiciones materiales de vida de la comunidad LGBT y de la población en general. La Coordinadora insistió en que las desigualdades en empleo, salud y educación no se circunscriben a un grupo específico, sino que atraviesan a amplios sectores sociales. Esto significa que los reclamos por acceso a trabajos formales, atención médica oportuna y continuidad educativa interpelan al diseño de políticas públicas más allá de la diversidad sexual. En la práctica, quienes enfrentan discriminación o falta de oportunidades ven limitado su desarrollo personal y laboral, lo que incide en la cohesión social y en la equidad. La consigna de «dejar de sobrevivir» apunta a que los avances legales no bastan si persisten barreras cotidianas que condicionan la vida diaria.
Las declaraciones del intendente Bergara reflejan una tensión entre los logros institucionales y las demandas pendientes. La Intendencia se presenta como pionera en políticas de diversidad, pero los colectivos advierten que las medidas no siempre llegan a tiempo o quedan en el discurso. En el caso de la ley de inclusión laboral trans, la aplicación de cupos en los llamados de ingreso depende de factores como la cantidad de postulantes y sus características laborales, lo que sugiere que la implementación práctica puede encontrar obstáculos. Para que los derechos no queden solo en el papel, resultan clave el monitoreo, la fiscalización y la rendición de cuentas por parte de los organismos competentes. La ciudadanía afectada, en tanto, necesita respuestas concretas que trasciendan los anuncios.
Hacia adelante, los pasos esperables incluyen el seguimiento de los compromisos asumidos por las autoridades y la continuidad del diálogo entre la Coordinadora y las instituciones. La marcha anual funciona como un termómetro de las demandas pendientes y un espacio de visibilización. En el plano inmediato, los cortes de tránsito y los desvíos del transporte colectivo afectaron la circulación en el centro de Montevideo durante la tarde y noche del viernes, con restricciones que se prolongaron hasta la madrugada del sábado. Vecinos y trabajadores de la zona debieron reorganizar sus desplazamientos. A mediano plazo, la presión social y el control ciudadano sobre las políticas de inclusión serán determinantes para evaluar si los reclamos encuentran respuestas efectivas o si, como advierte la Coordinadora, los derechos siguen sin estar asegurados.
Fuentes consultadas
- Fuente original: www.elobservador.com.uy (publicado el 25 de septiembre de 2026)