El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) oficializó la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para venezolanos. La medida, que afecta a cientos de miles de migrantes, fue anunciada tras una revisión administrativa que determinó el fin de las extensiones otorgadas en los ciclos de 2021 y 2023.
Según el comunicado del DHS, los beneficiarios del TPS que no cuenten con otro estatus migratorio deberán abandonar el territorio estadounidense o se exponen a un proceso de deportación. El TPS es un beneficio temporal que brinda protección contra la deportación y permisos de trabajo, pero no constituye una residencia permanente.
La decisión no es uniforme para todos los venezolanos. Aquellos que estén amparados por resoluciones judiciales previas mantienen una prórroga temporal en sus permisos de trabajo bajo la supervisión del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS). Asimismo, los migrantes con solicitudes de asilo pendientes, trámites de residencia u otros recursos legales activos no pierden su protección de inmediato.
Las autoridades migratorias aclararon que la permanencia en el país dependerá exclusivamente de cada caso y de los documentos que la persona logre validar ante el sistema migratorio estadounidense. Se estima que alrededor de 600.000 venezolanos se verán afectados por esta cancelación.
La medida también impacta a otros 11 países cuyos TPS fueron cancelados: Haití, Siria, Yemen, Afganistán, Camerún, Nepal, Honduras, Nicaragua, Sudán del Sur, Birmania (Myanmar) y Somalia. En total, más de un millón de personas en todo el territorio estadounidense quedan en situación de incertidumbre.
Contexto y por qué importa
Para los venezolanos en Estados Unidos, esta cancelación representa un cambio drástico en su estatus migratorio. Muchos habían renovado sus permisos de trabajo y planificado su vida con base en las extensiones previas. Ahora, deberán buscar alternativas legales como asilo, residencia o patrocinio, o prepararse para salir del país.
En Venezuela, la noticia genera preocupación entre familias que dependen de las remesas enviadas por migrantes en EE. UU. En Uruguay, donde residen numerosos venezolanos, algunos podrían considerar trasladarse a ese país si no logran regularizar su situación en Norteamérica, aunque las condiciones migratorias uruguayas son distintas y no ofrecen un estatus similar al TPS.
La decisión del DHS subraya la importancia de que los migrantes venezolanos consulten con abogados de inmigración o fuentes oficiales para conocer sus opciones. No todas las personas perderán su protección de inmediato, y cada caso debe evaluarse individualmente.
Este cambio también refleja una tendencia más amplia en la política migratoria de EE. UU. hacia programas temporales, lo que podría influir en futuras decisiones sobre otros colectivos. Para los venezolanos, el camino hacia la residencia permanente sigue siendo complejo y requiere asesoría legal especializada.
Fuente original: www.elnacional.com (publicado el 16 de agosto de 2026)