La Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) suscribió un acuerdo con la empresa turca Karpowership para incorporar 200 megavatios de potencia al sistema eléctrico del estado Zulia. El anuncio lo hizo este miércoles la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, a través de su cuenta en X, donde indicó que se contrataron dos barcazas de generación eléctrica. Rodríguez no ofreció detalles adicionales sobre plazos, montos ni condiciones del contrato.
El texto difundido por la funcionaria señala que el objetivo es fortalecer la estabilidad del suministro eléctrico en la región. Zulia es uno de los estados que ha registrado con mayor frecuencia interrupciones del servicio, de acuerdo con la información oficial. El acuerdo se conoce en un contexto de fallas recurrentes en distintas zonas del país.
Un día antes del anuncio, el Parlamento de 2020, de mayoría chavista, aplazó por segunda ocasión el debate definitivo para reformar la ley del servicio eléctrico. Esa norma, según la lectura que se hizo en el hemiciclo el pasado 22 de octubre, busca contribuir a garantizar el acceso universal al servicio en condiciones de igualdad, continuidad, regularidad, seguridad y calidad, así como asegurar la energía requerida para las actividades socioeconómicas.
Venezuela enfrenta una crisis eléctrica desde hace más de una década. En el último año los apagones se han incrementado y han generado protestas en distintos estados. La oposición y especialistas sostienen que las fallas obedecen a la corrupción y a la falta de mantenimiento, mientras que el gobierno atribuye el problema a las sanciones internacionales, a fenómenos climáticos y a supuestos sabotajes.
La ONG Observatorio Venezolano de Conflictividad Social documentó 1.101 protestas durante septiembre de 2026, de las cuales 531 estuvieron dirigidas contra cortes y problemas relacionados con el servicio eléctrico. La presidenta encargada había dicho una semana antes que «pronto» llegaría el alivio a la crisis y criticó la quema de neumáticos en las manifestaciones sociales.
Qué cambia o a quién afecta
El acuerdo compromete a Corpoelec y a Karpowership en la incorporación de dos barcazas de generación, una modalidad que implica despliegue de equipos flotantes y logística de conexión a la red. Los principales afectados directos serían los usuarios del Zulia, que verían una adición de 200 megavatios si el contrato se ejecuta en los términos anunciados. Sin embargo, la información disponible no precisa cuándo entrarían en operación ni cómo se distribuiría esa potencia dentro del sistema regional.
El hecho ocurre mientras el Parlamento mantiene pendiente la reforma de la ley eléctrica, aplazada en dos oportunidades. Esa demora institucional condiciona el marco regulatorio bajo el cual se ejecutarían contratos como el suscrito con la empresa turca. La norma en discusión busca fijar criterios de continuidad y calidad del servicio, aspectos que inciden en la supervisión de los compromisos de generación y en la rendición de cuentas de los operadores.
A partir de ahora, los pasos esperables incluyen la instalación y conexión de las barcazas, aunque no se han difundido cronogramas. También queda por verse el efecto práctico en la frecuencia de los cortes, un problema que motivó 531 protestas en septiembre de 2026 según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social. La ciudadanía y los sectores productivos del Zulia son los destinatarios inmediatos de la medida, en tanto que el resto del sistema eléctrico nacional podría beneficiarse de una mayor estabilidad regional si la potencia se integra de forma efectiva.
Fuentes consultadas
- Fuente original: www.elnacional.com (publicado el 5 de noviembre de 2026)