Uruguay no legaliza documentos extranjeros por su cuenta: cada documento venezolano tiene que llevar la apostilla de origen, el sello del Convenio de La Haya que certifica su autenticidad para que sea válido en el exterior. Es, probablemente, el paso que más frena a quienes llegan sin haberlo hecho antes de viajar.
Qué documentos conviene apostillar
Los dos imprescindibles para la residencia Mercosur son la partida de nacimiento y los antecedentes penales (con menos de seis meses de vigencia al momento de presentarlos). Si hay hijos en la familia, también conviene apostillar sus partidas de nacimiento desde el principio, y si vas a trabajar en un área regulada, el título profesional.
Cómo se hace desde Venezuela
La legalización y apostilla de actas de nacimiento, matrimonio y defunción se tramita ante el SAREN (Servicio Autónomo de Registros y Notarías). Es un paso que conviene resolver antes de viajar estando todavía en Venezuela: hacerlo a distancia, con la familia gestionando en Caracas, suele ser más simple que intentarlo ya instalado en Montevideo.
Una vez instalado en Uruguay
Los venezolanos ya residenciados en Uruguay pueden solicitar la apostilla de sus documentos a través de gestores o de la propia embajada, aunque el trámite es más lento que hacerlo in situ. Algunos consulados uruguayos en el exterior también ofrecen apostilla y legalización para documentos que van a usarse en Uruguay. Una vez en el país, el trámite de apostilla y legalización se gestiona directamente con el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de gub.uy/tramites.
Antes de presentar cualquier trámite
Conviene revisar que la apostilla esté vigente (los antecedentes penales vencen) y que el documento esté completo y sin tachaduras: la Dirección Nacional de Migración rechaza documentación incompleta o con inconsistencias, y eso reinicia los tiempos de espera. Ante la duda, lo mejor es consultar directamente con el SAREN o con la embajada de Uruguay antes de armar la carpeta completa.