La recaudación de la Dirección General Impositiva (DGI) registró un aumento del 3,7% real interanual en julio, según informó el organismo. El resultado refleja comportamientos dispares entre los distintos tributos, con alzas en el IVA y el IRPF, y descensos en el IMESI y el IRAE.
En el acumulado de los primeros siete meses del año (enero-julio de 2026), la recaudación bruta creció un 2% real, también con diferencias según el impuesto. Los impuestos al consumo, que representan el 56,4% de los ingresos totales de la DGI, mostraron un desempeño mixto: el IVA, principal tributo, acumuló un crecimiento real del 2,7%, mientras que el IMESI cayó un 2,3% real, afectado principalmente por la contracción en la recaudación asociada a automotores (-22,1% real) y tabacos (-2,4% real). En contraste, las bebidas subieron un 5,5% real y los combustibles se mantuvieron estables (+0,1% real).
En el segmento de impuestos a la renta, que responde por el 36,1% de la recaudación total, el IRPF avanzó un 2,1% real en el acumulado, con un destacado dinamismo en la Categoría II (rentas del trabajo), que creció un 4,2% real, en línea con la evolución del salario real. Por su parte, el IRAE, que grava las rentas empresariales, aumentó un 1,5% real en el mismo período.
En cuanto a los impuestos a la propiedad, el acumulado mostró un incremento del 5,1% real. El Impuesto al Patrimonio subió un 6,3% real, mientras que el Impuesto a las Transmisiones Patrimoniales aumentó un 2,5% real.
Estos datos reflejan una evolución heterogénea de la recaudación, con señales positivas en el consumo y el trabajo, pero con debilidades en sectores específicos como el automotor y el tabaco. El comportamiento de los ingresos fiscales es un indicador relevante para el seguimiento de la economía uruguaya, en un contexto de inflación moderada y crecimiento moderado.
Fuente original: www.subrayado.com.uy