Un elefante marino del sur continúa descansando en la playa de Pocitos, en Montevideo, mientras especialistas de la Intendencia monitorean su estado. El ejemplar, que pertenece a una especie de gran porte, ha permanecido en la arena durante varios días, y las autoridades estiman que podría quedarse hasta una semana antes de regresar al mar por sus propios medios.
La presencia de este animal en las costas uruguayas no es un hecho inusual. Cada año, algunos ejemplares llegan al país, principalmente a la isla de Lobos y a las islas frente a Cabo Polonio. Su llegada coincide con el inicio del período de apareamiento, una etapa en la que también atraviesan el cambio de pelaje y buscan lugares tranquilos para descansar.
Para proteger al animal y evitar que la presencia de personas interfiera con su descanso, se instaló un cerco perimetral a unos diez metros de distancia. Esta estructura no es permanente, ya que el elefante marino puede desplazarse por distintos sectores de la playa. La comuna solicita a quienes se acerquen que no intenten tocarlo, alimentarlo ni arrojarle agua, y que mantengan a las mascotas alejadas.
Una de las recomendaciones principales es no intentar devolver al animal al mar. Que permanezca sobre la arena no significa necesariamente que esté en peligro, sino que se trata de una conducta natural durante sus períodos de descanso. Aunque sus movimientos en tierra son más lentos que en el agua, se recuerda que es un animal silvestre de gran tamaño que puede reaccionar si se siente amenazado.
El ejemplar de Pocitos sigue en la playa, descansando bajo la observación de quienes se acercan y con el monitoreo de especialistas, a la espera de que sea él mismo quien decida cuándo regresar al mar. La comunidad es convocada a respetar las indicaciones para garantizar tanto la seguridad del animal como la de los presentes.
Fuente original: www.carasycaretas.com.uy