Katherine Montiel, exconserje del edificio Coral Beach, ubicado en el sector Los Corales de La Guaira, denunció fallas en el censo de damnificados tras los terremotos del pasado 24 de junio. Según su testimonio, el sistema la reubicó en el estado Sucre, a cientos de kilómetros de su lugar de residencia, la OPP-30 del litoral central, pese a que fue censada correctamente como afectada.
En una entrevista con VPItv, Montiel explicó que la estructura donde trabajaba colapsó durante el doblete sísmico y que aún se realizan labores para recuperar cuerpos entre los escombros. Afirmó que el censo presentó múltiples errores: “De 100 personas, el ochenta por ciento fue error”. Aunque su caso fue registrado, el sistema la asignó a una vivienda en Sucre, y cada vez que consulta, le informan que la data ya fue elevada a nivel presidencial, sin posibilidad de corrección.
La reubicación resulta inviable para Montiel debido a la condición de salud de su hija, que requiere permanecer en la zona. A 37 días del terremoto, ambas duermen en una carpa a las afueras del edificio colapsado, sin acceso a un refugio oficial. Montiel señaló que no acude a los refugios porque muchos, como el de Camurí Grande, albergan a unas 1.500 familias que denuncian falta de agua, pañales e insumos básicos, lo que ha llevado a numerosos damnificados a quedarse a la intemperie.
El espacio donde acampa le fue cedido por antiguos vecinos del Coral Beach, quienes al verla dormir en la calle con su hija bajo sol y lluvia, le ofrecieron un lugar firme. Sin embargo, el sitio carece de baño y protección adecuada frente al clima. Montiel insiste en que su situación es transitoria por necesidad, no por elección: “Yo no pienso vivir toda la vida aquí, no puedo”, dijo, mientras espera que las autoridades corrijan el error del censo y le asignen una vivienda acorde a su ubicación en La Guaira.
Este caso refleja las dificultades que enfrentan muchos venezolanos damnificados por los sismos, quienes aún esperan respuestas efectivas de las autoridades para garantizar su bienestar y el de sus familias. La comunidad de La Guaira sigue a la espera de soluciones concretas que atiendan las necesidades urgentes de vivienda y servicios básicos.
Fuente original: www.elnacional.com