La Universidad de la República (Udelar) alcanzó un nuevo récord de ingresos en 2025, con más de 20.000 nuevos estudiantes que se suman a los más de 163.000 que ya cursaban estudios en 2024. Así lo informó el rector Rodrigo Cancela, quien advirtió que los recursos de la institución se mantienen “estancados” o con un crecimiento mínimo, lo que representa un desafío para atender la demanda creciente.
Según Cancela, si se contabilizan todas las inscripciones, incluyendo reinscripciones y estudiantes que eligen más de una carrera, la cifra se acerca a las 30.000. Este aumento, señaló, implica una presión adicional sobre la estructura universitaria, que ya el año pasado enfrentaba un presupuesto insuficiente para cubrir las necesidades existentes.
Reorganización interna y coordinación educativa
En este contexto, las facultades deben reorganizar sus recursos para sostener la actividad académica. El rector mencionó que “muchas veces hay salones desbordados o dificultades para ofrecer más grupos u horarios”, especialmente para estudiantes que trabajan y requieren mayor flexibilidad en las cursadas. En el corto plazo, la Udelar busca optimizar el uso del presupuesto disponible para garantizar las mejores condiciones posibles de estudio.
En paralelo, la institución trabaja junto con otros organismos de la educación pública para mejorar la articulación entre niveles educativos. Cancela destacó iniciativas dentro de la comisión mixta entre la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), la Udelar y la Universidad Tecnológica (UTEC) para facilitar la transición entre la educación media y la superior. “Creemos que el crecimiento de la educación superior debe darse de forma coordinada entre todas las instituciones”, afirmó.
El rector también subrayó la necesidad de aprovechar mejor la infraestructura existente, especialmente en el interior del país, evitando duplicar recursos donde ya hay centros educativos instalados. Asimismo, reiteró el compromiso de la Udelar con la meta histórica de asignar el 6% del producto interno bruto (PIB) a la educación y un 1% adicional a investigación y desarrollo. “Ese debería ser un piso y no un techo”, sostuvo.
La situación plantea un escenario complejo para la educación superior uruguaya, que debe equilibrar el acceso ampliado con la sostenibilidad financiera. Las autoridades universitarias insisten en la necesidad de un financiamiento adecuado para garantizar la calidad académica y la equidad en el acceso.
Fuente original: www.carasycaretas.com.uy