Venezuela 30 de julio, 2026 Noticias

Salud tras el terremoto en Venezuela: hospitales enfrentan emergencia con amputaciones y

El Hospital Dr. Domingo Luciani atendió a más de 700 personas tras el doble sismo del 24 de junio, con casos de síndrome compartimental y aplastamiento.

El pasado 24 de junio, un doble terremoto sacudió el litoral central y la región capital de Venezuela, dejando a miles de familias afectadas. En cuestión de minutos, las salas de urgencias pasaron de la calma de un día feriado a un escenario de catástrofe. El Hospital Dr. Domingo Luciani, en El Llanito, se convirtió en el principal centro de recepción de víctimas, con su Servicio de Traumatología y Ortopedia como primera línea de contención.

El doctor Dairo Negrete, residente de tercer año del servicio, relató que en las primeras horas atendieron a heridos por colapso de edificaciones en zonas como San Bernardino y Los Palos Grandes. Al segundo día, cuando los centros de salud de La Guaira se sobresaturaron, el Luciani se convirtió en el epicentro nacional de recepción. En apenas dos semanas, el complejo brindó atención a más de 700 personas, y el equipo de traumatología intervino quirúrgicamente a más de 200 pacientes.

Lesiones complejas y síndrome compartimental

Más allá de fracturas expuestas y laceraciones, los médicos enfrentaron lesiones internas complejas por aplastamiento prolongado. El síndrome compartimental, una emergencia quirúrgica, afectó a cerca del 30% de los ingresados. Según Negrete, cuando un músculo sufre un traumatismo severo, la inflamación eleva la presión dentro de compartimentos estancos, afectando arterias, venas y nervios. Si no se actúa rápido con una fasciotomía de emergencia, la falta de irrigación destruye tejidos de forma irreversible.

Cuando el tiempo bajo los escombros se prolonga, surge el síndrome de aplastamiento, una respuesta metabólica y sistémica. La Sociedad Latinoamericana de Nefrología e Hipertensión explica que la falta de oxígeno causa rabdomiólisis, liberando potasio y mioglobina que obstruyen los túbulos renales, provocando insuficiencia renal aguda y arritmias fatales. El abordaje exige fluidoterapia masiva incluso antes de liberar a la víctima.

Testimonios de sobrevivientes

Bryan da Conceicao, de 34 años, regresó a Venezuela tras nueve años en Chile. El 24 de junio, mientras compraba pan con su padre en una panadería de Marina Grande, el terremoto derrumbó la estructura. Su padre falleció instantáneamente, y Bryan permaneció sepultado 27 horas. Los rescatistas lo liberaron con cadenas sujetas a un vehículo. Tras ser trasladado al Luciani, los médicos le informaron que sus piernas eran una amenaza metabólica, y se realizó una amputación bilateral para salvar su vida.

Bryan también perdió a su madre, hermana y sobrino en el colapso de las residencias Cumanagoto. Hoy recibe apoyo psicológico y de activistas como Juan Pablo dos Santos, quien también sufrió una amputación bilateral. “Aprender a asimilar la pérdida de mis piernas y de mi familia es un proceso duro, pero el apoyo me hace pensar que hay un propósito para mí”, reflexiona.

La historia de Bryan representa a decenas de sobrevivientes que llenan las salas del Luciani y otros centros de salud. Mientras los traumatólogos realizan curas quirúrgicas y los internistas monitorean funciones renales y cardíacas, los pacientes se aferran a la fe y enfrentan la incertidumbre de reconstruir sus vidas.

Fuente original: www.elnacional.com

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